sábado, 20 de enero de 2018

La investigación criminológica: futuro profesional. Reflexiones a partir de las candidaturas para el Colegio de Criminólogos de Madrid y el Colegio de Criminólogos de Cataluña Dr. Abel González García (Presidente FACE)

Como ya comentaba este mes viene calentito en cuanto a las elecciones en los recién estrenados Colegios de Criminólogos de Madrid y Cataluña. En ambos casos existen dos candidaturas y por lo que he ido posteando en las redes sociales ya me he decantado por una candidatura en cada uno de los comicios programados para el 25 y 30 de enero próximos. Este apoyo también se ha aprobado por parte de la Junta Directiva de la FACE. Veamos los argumentos. 
En el caso del Colegio Profesional de Criminólogos de la Comunidad de Madrid está clara la elección, al menos por mi parte. En el caso de la candidatura presentada por Juan Sarmiento Marín de León me veo sorprendido porque creo que es una persona que no tiene la titulación requerida siquiera para ser colegiado (según la Ley de Creación del Colegio), pero aún más estupefacto me quedo leyendo una entrevista publicada en el blog de Sociedad de Conocedores del Crimen, donde cita en un par de ocasiones a la FACE, Federación de la que soy presidente. En todo lo que cuenta allí de la historia de la Criminología en España discrepo, porque yo fui testigo de primera línea de todo aquello y nada tiene que ver lo que cuenta con lo que sucedió realmente. Veamos que pasó desde el año 2000 hasta el año 2003 (creación de la Licenciatura de Segundo Ciclo) y posteriormente en el 2004 con la adaptación de los títulos propios de Criminología para el acceso a la Licenciatura (embrión del actual grado). En el año 1999 se produjo la primera reunión de estudiantes de Criminología a nivel nacional en Barcelona y se acordó por los allí presentes el solicitar la oficialización de los estudios de criminología como Licenciatura completa (5 años), pero en el caso de no poder hacerlo así crear la Licenciatura de 2º ciclo, debido a que esta Licenciatura de 2º ciclo sí daba acceso a los estudios de Doctorado (principal vía de reconocimiento social y profesional por la que hemos apostado siempre). En este caso coincidíamos plenamente con lo que estaba trabajando la FACE en esos momentos. Bien, llegaron las reuniones con el Ministerio de Educación para el impulso de la oficialización de los estudios y lo primero que nos dijeron es que era imposible crear una titulación nueva porque ya se estaba pensando en la adaptación a los futuros estudios europeos (de grado y postgrado), con esa respuesta tocaba convencer a todas las Universidades de la CRUE (incluidas las que no tenían títulos de Criminología, por cierto), de esta manera se habló uno por uno con todos los Rectores para convencerlos de la necesidad de crear los estudios de Criminología (labor que realizaron el Presidente por aquel entonces Antonio García Chazarra y el Vicepresidente Francisco Bernabéu Ayela), se consiguió y con ese impulso de las Universidades el Ministerio dio dos opciones: o crear una diplomatura o una licenciatura de segundo ciclo. En ese caso se optó por la Licenciatura de Segundo Ciclo (como mal menor y porque no estaba muy claro que los estudios de Diplomatura se adaptaran a los títulos futuros de grado). Así pasó, se creó por el RD 858/2003 la licenciatura de segundo ciclo, y ahora quedaba el principal escollo, saber qué títulos propios de Criminología se adaptaban a una diplomatura para el acceso a la licenciatura. Aquí el Ministerio, y la FACE, junto a los estudiantes, lo teníamos claro: que sean títulos propios de una Universidad (no nos valían títulos propios de centros no universitarios, caso de la ESCCRI en Canarias y la ECC en Barcelona) y que tuviesen una carga lectiva de 1800 horas (aquí el título de la Universidad de Oviedo se adaptó para conseguirlo, gracias a las reuniones de estudiantes). Aún así, desde la ESCCRI, al ver que no podían reconocer el título que habían vendido a bombo y platillo como Licenciatura (cuando no existía en España) intentaron torpedear el proceso, pero no lo consiguieron. Y después de todo esto, cuando ya estaba arreglado el panorama de los títulos propios, tocaba luchar por el grado, y se volvió a poner de acuerdo a todas las Universidades y crear el libro blanco de Criminología, vía por la que se adaptaron las licenciaturas de segundo ciclo a los grados que actualmente cursamos. Y esta es la historia. De todo ello está en vías de publicación un libro de la FACE y la presentación en el I Congreso Andaluz de Criminología (los próximos 6, 7 y 8 de marzo) de una ponencia titulada “La Postverdad en Criminología: ¿por qué estamos aquí?” presentada por Francisco Bernabéu y por mí mismo, donde ampliamos lo que he contado en estas líneas.

Además, en la candidatura para el Colegio Profesional de Criminólogos de Madrid encabezada por Juan Sarmiento habla de criminólogos-científicos versus criminólogos-juristas-criminalistas y dice que no hay ningún puesto de trabajo de criminólogos por seguir esta línea de oficialización de los estudios. A este respecto hay que decir que el Sr. Sarmiento sigue anclado en el año 2003, que no se ha enterado de todo lo que ha sucedido en estos años: ha habido una plaza de criminólogo en el Ayuntamiento de Benidorm (porque era Licenciatura), más de 25 profesores de Criminología en las Universidades españolas porque pudieron acceder a los estudios de doctorado al hacer la Licenciatura, un centenar de criminólogos/as en empresas privadas (que pueden estar ahí en gran parte porque tienen una titulación oficial), una veintena de criminólogos/as trabajando en Fundaciones, cinco criminólogos trabajando en Instituciones Internacionales (Unión Europea y ONU), y así un largo etcétera debido a que tienen titulación oficial -todo ello son datos preliminares de un estudio de inserción profesional de criminólogos auspiciado por FACE y SEIC-. Si se hubiera seguido por la línea de la ESCCRI seguiríamos anclados en aquellos títulos propios en los que se lucraban particulares (caso ESCCRI y ECC) o Universidades y no servían para nada. Así que mi llamamiento es para que deje de engañar y se retire de la vida pública criminológica, su tiempo ya ha pasado.

En este sentido, según he dicho antes, la clave actualmente es tener estudios de Criminología en los que la mayor parte del profesorado esté formado en Criminología, investigue en Criminología y apueste por la Criminología. Para conseguirlo hay que potenciar los estudios de doctorado de los criminólogos, que es la base para el trabajo de los criminólogos, y esto es lo que deben perseguir (también) los Colegios Profesionales, el dotar a los criminólogos sobre el terreno de los estudios y conocimientos propios de Criminología. En este caso, por ejemplo, se podrá ir a un centro penitenciario y estar en igualdad de condiciones con el resto de los profesionales y no habrá que irse a estudios de otras disciplinas para fundamentar nuestro trabajo (aunque de esto se puede hablar más largo y tendido, debido a que lo ideal es el trabajo multidisciplinar, pero donde la criminología tenga el mismo peso que otras ciencias sociales). Deciros que este sentido se ha avanzado mucho, solo hay que echar un ojo a los libros de comunicaciones de los 11 congresos españoles de Criminología organizados por la SEIC y por la FACE. Ahora hay que llevarlo al campo aplicado, y para eso están los colegios.

Como he publicado en el libro Efectos que ha generado CSI en México y España (junto a los profesores Martín Barrón de México y Pedro Campoy de España) hay que huir de la Criminología espectáculo y empezar a hacer criminología seria y rigurosa, y por este motivo apoyo las dos candidaturas, de Madrid de Ángel García Collantes, con tres doctores y otros tantos doctorandos;  y de Barcelona de Daniel Limones Silva, con un gran número de doctorandos en Criminología; ya que, en ambos casos, sé que tienen esta visión sobre el particular que he expuesto en este texto.

Y, por último, como actual presidente de FACE creo que no debo formar parte de las Juntas Directivas de ninguno de los colegios creados hasta la fecha, hasta que no tengamos Colegios en todas las Comunidades, que será cuando la FACE deje de tener sentido en la representación profesional, y, como ya hizo Francisco Bernabéu (Presidente Emérito de la FACE) con el Colegio de la Comunidad Valenciana, el mejor lugar es formar parte de la Comisión de Ética, y ese el motivo para presentarme  a la elección de manera individual a esta comisión del Colegio de Criminólogos de la Comunidad de Madrid.


2 comentarios:

  1. Por fin una voz que pone las cosas claras,gracias Dr.Abel González,queremos Colegios con Licenciados o con grados en Criminología ,Doctorandos,Doctor@s en Criminología con una visión Criminológica.Por favor que no nos la vuelvan a colar .Es nuestro momento y nuestro futuro como investigador@s y profesionales en Criminología y es nuestro espacio.

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    1. Muchas gracias, como hemos hecho las cosas de una manera seria y legal hemos podido llegar a este punto, en el que se ha reconocido y oficializado la titulación de Criminología. Ahora toca abrir, aún más, el campo profesional y para ello dotarnos de una investigación criminológica de calidad es la clave. Recibe un saludo,
      Abel Glez.

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