lunes, 27 de octubre de 2014

Noticias prometedoras desde Cataluña

A solicitud de nuestros compañeros de la Asociación Catalana de Criminólogos (ACC), reproducimos a continuación la nota que colgaron en su página web en su versión en castellano. Esperamos que sea de vuestro interés.
Atentamente,
Junta Directiva de FACE.
----

Reunión con el “Conseller de Justícia” de la Generalitat de Catalunya


"Informamos mediante la presente nota de la reunión mantenida entre el Presidente y uno de los Vicepresidentes de la ACC con el honorable. Sr. Germà Gordó i Aubarell, Conseller de Justícia de la Generalitat de Cataluña. A dicha reunión, celebrada en la sede del Departament el pasado día 22 de octubre, asistió también el Director General de “Derecho y entidades Jurídicas”, el Sr. Santiago Ballester i Muñoz.
https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEggjdKkPGQzMsRK2Pm-E7uQPaSG5qn55pUlSMtSgSeN4JwcFNemdAs8JnbamYJ8Nq73zfx5tVbMvrSBzqALBhryEVdWWsSYkhlK0kWZw15QBRIMM15zHED9ZDmgIh9hJ2-_Mq7I69RBT-4/s1600/foto_reunio.gif
Presidente de l'ACC, Conseller de Justícia
 y Vicepresidente de l'ACC (e/d)

La solicitud de la reunión venía motivada por la posibilidad de que los profesionales de la criminología puedan ejercer como mediadores de conflictos, en el marco del Reglamento de la Lley 15/2009, del 22 de julio, de mediación en el ámbito del derecho privado.
Adicionalmente se trataron otros temas, esenciales para nuestro colectivo, y con los que llevamos muchos años trabajando. Por un lado, la solicitud de creación del Colegio Oficial de Criminólogos de Cataluña, aspecto relacionado íntimamente con el anterior, teniendo en cuenta que para ser habilitados como mediadores es requisito necesario que los profesionales de la mediación formen parte de un colegio profesional. En tercer lugar, también se trató la propuesta acerca que los profesionales de la criminología tengan cabida en los diferentes ámbitos de actuación del Departament de Justíciapropuesta que se remonta al año 2008 y que creemos no sólo legítima sino absolutamente necesaria.

Por lo que respecta a la Creación del Colegio, el Conseller Gordó informó de que, dada la reciente aprobación por parte del Govern del Projecto de ley de ejercicio de profesiones tituladas y de los colegios profesionales, los trámites iniciados en 2011 a instancia nuestra quedaban, una vez más, parados.

En relación con la inclusión efectiva de los profesionales de la Criminología en la plantilla de los diferentes servicios del Departament de Justícia, la respuesta ha vuelto a ser la misma, que ya venimos escuchando desde hace años: la sempiterna crisis y la falta de recursos económicos no permite incorporar nuevos profesionales. Más allá de esta respuesta formal nos consta también la falta de voluntad por parte de los responsables de los diferentes ámbitos y la resistencia de unos aparatos administrativos anquilosados y poco dispuestos a los cambios, aun comportando evidentes ventajas para la propia Administración y, lo que es más importante,  para los ciudadanos. No obstante, fruto del convencimiento que la aportación de los/as criminólogos/as representaría una mejora de la prestación de los servicios de prevención de la delincuencia, rehabilitación y tratamiento de los condenados, asistencia a las víctimas y asesoramiento de los órganos judiciales, comenzaremos una nueva ronda de contactos con los responsables de estos servicios. Lo haremos, como siempre hemos hecho, con nuestra mejor voluntad, didáctica y constructiva, pero dejando muy claro que nuestro colectivo es cada vez más numeroso y exige una oportunidad para demostrar su valía.
Finalmente tratamos el tema principal que había motivado la reunión; la adecuación de los profesionales criminólogos al ejercicio de la mediación y la resolución de conflictos. Nuestra postura es que la competencia del criminólogo en este ámbito está fuera de cualquier duda, teniendo en cuenta la inclusión en los planes de estudio de materias y asignaturas expresamente destinadas a este cometido y el hecho, aún más notable desde nuestro punto de vista, de que uno de los objetivos de estudio y materia de interés preferencial de la ciencia criminológica es todo lo relacionado con los conflicto sociales y de convivencia.

http://ecatalunya.gencat.cat/portal/images_data?oid=40280e8e2b18ec1f012b1a7f79960208
La habilitación para el ejercicio de la mediación se considera también, y de forma expresa, en el Suplemento Europeo de los Títulos universitarios en Criminología (creado en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior para clarificar con validez europea cuáles son las competencias para las que capacitan las diferentes titulaciones), en virtud del cual los profesionales de la Criminología desarrollen todo un conjunto de competencias dirigidas a la gestión y análisis de conflictos y a las técnicas para gestionarlos. En este sentido, desarrollamos tareas para favorecer la paz social y la reparación del daño en ámbitos diversos.
Ante estos contundentes argumentos, y a la vista  de la evidencia, el Sr. Conseller dio indicaciones para iniciar los trámites que han de dar como resultado la firma de un convenio entre la Asociación Catalana de Criminólogos y el Departament de Justicía. Este convenio, que según nuestro criterio habrá de tener un trámite preferente y de carácter urgente, permitirá que los asociados de la ACC puedan incorporarse en el registro de titulados que pueden ejercer como mediadores de conflictos entre particulares, siendo habilitados por el Centro de Mediación de Derecho Privado de Cataluña. El acuerdo implicará que la Asociación Catalana de Criminólogos tendrá la misma consideración que un Colegio profesional en el ámbito de la mediación.

Aunque no podemos considerar como plenamente satisfactoria la reunión, sí hemos de valorar como muy positiva la postura del Sr. Conseller en lo que respecta a la habilitación profesional como mediadores, dado que representa no sólo un reconocimiento profesional de los criminólogos, sino también una oportunidad de empleabilidad clara y directa, que nos dará visibilidad y presencia en la sociedad. En relación a los otros dos aspectos tratados continuaremos realizando todas las gestiones que sean necesarias para dar cumplimiento a nuestras legítimas reivindicaciones.
Des de la ACC continuaremos trabajando en beneficio de nuestro colectivo y de la Criminología.

Agradecemos también a nuestros amigos y compañeros de la Federación de Asociaciones de Criminólogos de España su apoyo y su predisposición para dar publicidad a esta comunicación."

miércoles, 12 de marzo de 2014

ASPECTOS PROFESIONALES DEL CRIMINÓLOGO/A. NUEVOS RETOS

Os dejamos el último documento sobre aspectos profesionales, elaborado por @PedroCTorrente. Hacemos un análisis en dos vertientes: pública y privada. Esperamos que sea de vuestro interés:
ASPECTOS PROFESIONALES 2014

Un saludo,

Junta Directiva FACE

sábado, 20 de abril de 2013

Una buena noticia desde Madrid

Se inician los trámites para la creación del Colegio Oficial de Criminólogos en la Comunidad de Madrid. Crimad, que estará representada en las diferentes reuniones y comisiones, irá informando puntualmente de todo lo que ocurra. Esperamos que el resto de Comunidades tome nota.

Fuente: Blog de Crimad

lunes, 25 de marzo de 2013

Cronología del "conflicto" por la creación del Grado en Seguridad

Reproducimos, en castellano, el último comunicado de la Asociación Catalana de Criminólogos, en el que han elaborado una cronología de los acontecimientos en relación a la creación del Grado en Seguridad:

"Cronología del conflicto para la creación del Grado de Seguridad

Para clarificar, aún más, la posición de la ACC, hemos preparado una breve cronología de lo que hasta ahora ha sucedido en torno a la creación del Grado de Seguridad.
20 de febrero: Nota de prensa de la Generalidad de Cataluña recogiendo la comparecencia ante el Parlamento del Honorable Conseller de Interior, Ramon Espadaler, presentando las líneas de actuación de su Departamento para esta legislatura. Entre estas líneas se incluye como principal apuesta del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña (ISPC) la formación universitaria para contribuir a "aumentar capacidades y prestigio de nuestra policía", por lo que se propone la adscripción del ISPC a la UB y la creación de un Grado universitario en Seguridad entre el Instituto, la UB, la UAB y la UPF, a impartir en las instalaciones del ISPC en Mollet.
21 de febrero: Reunión del Consejo Interuniversitario de Cataluña, con la participación de la Dirección General de Universidades, del ISPC y representantes de las tres universidades públicas (UB, UAB y UPF) donde se presenta formalmente la propuesta de realizar un Grado Interuniversitario de Seguridad, que estaría abierto tanto a estudiantes que hayan aprobado las PAU como los miembros de los cuerpos de seguridad que cumplen las condiciones de acceso a la Universidad y que permitirían acceder a cargos intermedios de los diferentes cuerpos de seguridad. Parece que el acuerdo estaba ya previamente pactado entre los vicerrectores, y que, en la práctica, la reunión es el punto de salida para que los coordinadores docentes del nuevo grado designados por cada universidad, se pongan a trabajar en la memoria docente a partir del documento propuesto por el ISPC y fechado en noviembre de 2012.
22 de febrero: La sorpresa surge cuando se constata que el plan docente propuesto por el ISPC es en más de un 50% coincidente con los planes del Grado en Criminología, con la peculiaridad de que no incorpora sus fundamentos científicos.
8 de marzo: Se realiza la reunión en la que todas las universidades debían firmar la propuesta, pero finalmente, UPF y UAB se desentienden del proyecto. La UB sí firma y se confirma la idea de poner en marcha el nuevo grado a partir del curso 2014-2015. Los motivos que parecen fundamentar la decisión de UAB y UPF de no participar habrían sido:
•        Si el objetivo formativo del grado es la seguridad interior o seguridad ciudadana, como parece lógico pensando que el grado pretende formar a las personas que ocuparán cargos de responsabilidad en la policía catalana, entonces debe ser un grado de Criminología, y ya hay un número considerable de grados de Criminología en las universidades catalanas.
•        Si el objetivo formativo es formar personas expertas en emergencias (riesgos para la seguridad industrial, riesgo de incendios, riesgos informáticos, entre otros) entonces no parece una formación adecuada para los policías que ejercerán sus funciones en el ámbito de la seguridad ciudadana y que, si aspiran a desarrollar bien su función, necesitan lógicamente conocer el fundamento científico de las intervenciones dirigidas a prevenir la delincuencia y mejorar la seguridad, que es precisamente lo que proporciona la Criminología.
•        La revisión de grados de seguridad en el Reino Unido, Francia, Canadá y EE.UU., hace concluir que todos los grados que están especialmente orientados a formar policías son grados con fundamento criminológico combinados, si acaso, con mayor contenido de asignaturas específicamente policiales. Y en todo caso, no parece que la seguridad integral tenga la autonomía científica que fundamente unos estudios de grado.
11 de marzo: Ante esta situación, la ACC envía una carta manifestando su rechazo al Grado en seguridad al rector de la UB, en el ISPC y al director general de Universidades, entre otros destinatarios. Previamente se había intentado recoger información del coordinador de Criminología de la UB; éste, sin embargo, respondió con celeridad y mostrando su preocupación con el mismo, aunque advirtiendo "inconcreciones" en nuestro posicionamiento, y nos emplazó a una reunión de fecha incierta, la cual, sin embargo, no se podría producir antes de un mes. Debido a que el proyecto está ya bastante avanzado, la ACC decide que no puede demorarse en hacer pública esta situación (una vez, recordemos, se han enviado ya las cartas de rechazo a este nuevo grado).
Martes 12 de marzo: Enviadas las cartas, la ACC cuelga en la página web (www.criminologos.org) una nota haciendo pública la situación bajo el titular "La UB pacta terminar las salidas profesionales de los criminólogos". Esta noticia provoca gran revuelo entre los colectivos de criminólogos a nivel nacional, en general, y la Asociación Interuniversitaria de Criminología (AIC) en particular, que convoca una concentración en la Facultad de Derecho de la UB para el 19 de marzo en señal de protesta.
Viernes 15 de marzo: Ante el revuelo provocado, la Dirección General de Universidades convoca a la ACC a una reunión urgente, a la que también asisten el vicerrector de la UB y su adjunta. Nos acusan de dar información falsa, calumniosa e infundada, y de ser los impulsores de la concentración. La ACC deja claro que la concentración es iniciativa exclusivamente de los estudiantes, y explica el descontento con el documento que recoge la propuesta de plan docente elaborado por el ISPC. Ellos reconocen la existencia del plan docente que se les presenta pero afirman que está siendo revisado para abordar un concepto de seguridad más integral y más centrado en la gestión de riesgos. La UB se compromete a informar a la ACC de la evolución del plan docente. La ACC hace un comunicado explicando el contenido de la reunión, tal y como nos fue requerido. En ningún caso, sin embargo, se pide que se rectifique el primer comunicado.
Lunes 18 de marzo: A pesar de que la reunión del día 15 había finalizado con un talante pacífico y voluntad de colaboración, la UB hace público un comunicado defendiendo el nuevo grado e insistiendo en su acusación a la ACC de que ofrece información falsa y calumniosa. Por esta razón ese mismo día la ACC dirigió un nuevo mensaje al Director General de Universidades pidiéndole su amparo ante las continuas agresiones verbales y amenazas proferidas por el Decano de la Facultad de Derecho. De este mensaje se envió copia al Vicerrector de la UB, el Dr. Roselló.
En este escrito les hacíamos saber nuestro profundo malestar por la insatisfactoria respuesta de la Universidad de Barcelona y el incumplimiento de lo acordado en la reunión celebrada unos días antes. Resulta patente que la Universidad de Barcelona, ​​o al menos la Facultad de Derecho, con su Decano al frente, no estaba actuando con la buena voluntad que habían comprometido en la reunión previamente mantenida. El Sr. Decano no sólo ha hecho pública una nota en la que califica nuestra actuación como "falsa y absolutamente injuriosa", aunque ya hemos aportado a la UB la documentación que acreditaba la información que días antes habíamos hecho pública, y que fue reconocida como cierta por los representantes de la UB, EL Dr. Roselló y Sra. Lanau. El Sr. Decano también afirma en este documento que difundimos información "tergiversada y falsa", "sin haberla contrastado y sin haberse (SIC) puesto previamente en contacto con la Universidad de Barcelona". Cosa que como ya quedó acreditado tampoco es cierto en cuanto a la contrastación, en virtud de la documentación referida, y tampoco en lo que respecta al contacto previo, ya que en fecha 9 de marzo, es decir tres días antes de hacer pública nuestra nota, habíamos remitido un correo electrónico al Jefe de Estudios de Criminología, tal y como ya hemos detallado más arriba.
De forma cada vez más insistente y menos velada, desde los órganos de gobierno de la Facultad de Derecho nos están haciendo llegar amenazas de demandas en relación con nuestra legítima defensa de los intereses profesionales. Esta actitud tan hostil nos lleva a preguntarnos si la Facultad de Derecho actuaría de idéntica manera en el supuesto de un conflicto similar con el Ilustre Colegio de Abogados de Barcelona, ​​con el no menos Ilustre Colegio Oficial de Graduados Sociales de Barcelona o con cualquier otra institución de alcance profesional que ejerza la defensa de una profesión como así hace la Asociación Catalana de Criminólogos.
Hay que reseñar que en la nota del Decano han subsanado los graves errores de definición de la ciencia criminológica, así como los relativos a su objeto de estudio y alcance científico, e incluso el de su incorrecta denominación como "criminalística ", que sí estaban presentes profusamente en el borrador que días antes había redactado la Facultad de Derecho; errores que les señalamos con detalle y que fueron convenientemente recogidos por nuestros interlocutores y, relativamente, enmendados más tarde en la nota finalmente publicada.
Martes 19 de marzo: Las dos organizaciones más representativas del mundo académico y profesional, y que integran a la práctica totalidad de los especialistas en Criminología a nivel estatal, SEIC y FACE, envían cartas a la Agencia de Calidad del Sistema Universitario de Cataluña (AQU), la Dirección General de Universidades, la UB y el ISPC, mostrando su rechazo al nuevo grado de seguridad y dando total apoyo a la ACC.
Ese mismo día tiene lugar una importante concentración de estudiantes de Criminología en la UB. El decano de la facultad insiste en sus acusaciones e incluso afirma abiertamente que se está estudiando tomar acciones legales contra la ACC. A día de hoy, no tenemos constancia de que se haya presentado ninguna denuncia. Entendemos, asimismo, que si esta denuncia no se ha presentado es porque no hay base jurídica para sustentar la misma.
Simultáneamente en el ISPC se celebra una reunión, convocada por su directora, con participación de la ACC, en el que la Sra. Aymerich nos explica que entiende nuestro malestar, pero que éste se debe a una confusión, ya que el documento que contiene la planificación del futuro grado (del que reconoce su existencia y autoría por parte del personal del ISPC) es un documento de trabajo creado únicamente para repartir pesos de asignaturas entre las universidades y en ningún caso para decidir de manera definitiva sobre el contenido. Insiste en que el enfoque del nuevo grado es el de una seguridad integral, no el de seguridad ciudadana, y que todavía no hay precedentes a nivel comparado. La intención del Departamento de Interior y del ISCP es que esta institución sea pionera a nivel internacional. Insisten en que no pretenden, en ningún caso, solaparse con Criminología.
Sin embargo, a fecha de hoy, todavía no hay disponible ninguna planificación ni programa académico que permita constatar que la inicial previsión, con más de un 50% de contenidos propios de Criminología, ha sido enmendada. Por parte de la ACC acuerda confiar en la palabra, ya que no en ningún documento acreditativo, de la Directora del ISPC, pese a recordarle que este proceso será seguido con mucha atención y, en defensa de la profesión, la ACC no podrá valorar positivamente ningún programa académico que entre en colisión con el Grado en Criminología o que, de forma activa o pasiva, limite las opciones profesionales de los criminólogos. Con el fin de prestar nuestra ayuda en la confección del proyecto, evidenciando la total identidad del concepto "seguridad ciudadana" con una parte del objeto de estudio de la ciencia criminológica, hemos hecho llegar a la Directora del ISPC uno de los más reconocidos manuales sobre prevención y seguridad ciudadana, publicado recientemente. Con la ayuda de este libro, o de muchos otros que también podríamos poner como ejemplos, es posible que los promotores institucionales y universitarios del Grado en seguridad puedan clarificar un poco más lo que hemos venido diciendo desde el principio de este estrambótico conflicto: no se puede hablar de seguridad ciudadana, ni de labor policial, si esta se enfoca desde la perspectiva universitaria, sin hablar de Criminología. Esta ciencia abarca los conceptos anteriores y por lo tanto los integra superándolos.
A día de hoy, aunque las diversas instancias con las que hemos tenido la oportunidad de contrastar nuestra información han confirmado la veracidad de lo que la ACC ha venido anunciando, ni el Director General de Universidades ni de las diversas instancias de la UB se han puesto en contacto con la ACC para pedir disculpas por las graves acusaciones proferidas por el Decano de la Facultad de Derecho. Por supuesto el Sr. Decano tampoco lo ha hecho.
Nota final: Hemos recibido numerosas consultas sobre nuestra decisión de no hacer públicos los documentos acreditativos de la creación del Grado en seguridad, la razón de no hacerlo ha sido, como ya hemos dicho en otro comunicado, un compromiso ético para evitar comprometer a sus autoras. Aunque reiteradamente por parte de los numerosos interlocutores institucionales y universitarios, se ha negado su autenticidad, estos documentos evidencian que el proyecto no sólo existe en los términos descritos, sino que fue elaborado en fechas muy recientes por personal administrativo destinado en el ISPC. Toda esta información, accesible mediante las propiedades o metadatos contenidos en cualquier archivo digital, permitiría identificar a unas profesionales que son completamente ajenas al impulso y diseño del Grado en seguridad, y por esta razón hemos optado por obviar la difusión de la documentación."

domingo, 17 de marzo de 2013

Reunión de la ACC con la Dirección General de Universidades y la Universidad de Barcelona


Apreciados compañeros: reproducimos a continuación en castellano, a solicitud de nuestros compañeros de la Asociación Catalana de Criminólogos, el comunicado que han emitido en su página web (www.criminologos.org):

"Ayer, viernes, día 15 de marzo, miembros de la Junta directiva de la ACC asistimos a una reunión a la que habíamos sido convocados por parte de la Dirección General de Universidades con el objetivo de tratar el conflicto surgido durante estos últimos días a raíz de la noticia sobre la intención de la Universidad de Barcelona (UB) de poner en marcha un Grado en Seguridad el próximo curso 2014-2015.
A esta reunión asistieron el Dr. Lluís Jofre, Director General d’Universitats, el Dr. Gaspar Rosselló, Vicerrector de Política Acadèmica i Qüalitat de la UB, y la Sra. Olga Lanau, adjunta al Vicerrector. Por parte de la ACC asistieron David Cuaresma, Presidente; Albert Garcia, Vicepresidente encargado de relaciones institucionales, y María Contreras, vocal responsable de comunicación y relaciones externas.
La reunión comenzó con un tono claramente tenso, provocado por una parte por el malestar que los representantes de la UB manifestaron a raíz de las informaciones que en torno a la creación de un Grado de seguridad que la ACC ha hecho públicas en los últimos días y, por nuestra parte, por el profundo disgusto ante el perjuicio material y moral que puede representar para los estudiantes y profesionales de la Criminología la eventual creación de este nuevo título. No obstante, pese a este inicio, la reunión se desarrolló en un tono conciliador, promovido en todo momento por el Director General.
Los miembros de la ACC aclaramos los principales argumentos de nuestro posicionamiento, que volvemos a reproducir a continuación:
1.            El proyecto de Grado en Seguridad es una realidad que ha tomado cuerpo a partir de una solicitud del ISPC sustanciada en varios documentos de trabajo que contemplan, de forma clara e innegable, una intolerable superposición con el plan docente del Grado en Criminología, con una coincidencia de más del 50% de las materias. El eje vertebral de este proyecto es, además, por su orientación, filosofía, contenidos y destinatarios, puramente criminológico. A estos documentos no les hemos dado difusión por propia voluntad en el ejercicio de nuestro compromiso ético.
2.            La iniciativa de este proyecto ha sido bien recibida por la Direcció General d’Universitats y por la UB, pero no así por otras Universidades catalanas, ni tampoco por la comunidad criminológica del conjunto del Estado, representada por la SEIC (Sociedad Española de Investigación Criminológica), y la FACE (Federación de Asociaciones de Criminólogos de España).
3.            Desde la ACC hemos intentado recabar la postura de los responsables de Criminología en la UB, pero en atención a que éstos nos pidieron esperar hasta el mes de abril, y a la vista de las evidencias de las que ya disponíamos, en ejercicio de la responsabilidad que nos atribuyen nuestros estatutos, nos dirigimos a los diversos responsables implicados mediante una carta que evidenciaba nuestra oposición al proyecto e hicimos público el comunicado dirigido a nuestros asociados. En este punto admitimos que muy probablemente la forma de hacer pública la nota no había sido la más apropiada, ya que no habíamos esperado la respuesta de los destinatarios de las cartas antes de publicarla, y que uno de los destinatarios de nuestras cartas (ANECA) era del todo punto inoportuno, ya que la competencia de la aprobación o no de los estudios es, en Cataluña, de la AQU (Agencia Catalana de Qualitat Universitària).
Por su parte, los representantes del Gobierno y de la UB, a la vista de la documentación que los presentamos, reconocieron que el proyecto inicial de Grado en Seguridad era como efectivamente nosotros hemos afirmado. No obstante, nos informaron de que este proyecto está en proceso de matización y reformulación, de que la responsabilidad del desarrollo del Grado ha recaído en un catedrático de la UB completamente ajeno a la Criminología y de que a lo largo de los próximos meses tendrían un nuevo proyecto que sustituya al original. Afirmaron que la idea de la UB no es coincidente con la del ISPC en cuanto a la formulación inicial del proyecto y que, desde su perspectiva, éste debe ir dirigido a ofrecer a la sociedad profesionales especializados en seguridad "integral", incluyendo aspectos como la protección civil, la seguridad alimentaria, nuclear, de consumo, de extinción de incendios, económica y, como no puede ser de otra manera, también la seguridad pública.
Hecho este primer posicionamiento entramos a tratar otros temas, afirmando en primer lugar que el revuelo provocado por la noticia del Grado en seguridad venía a ser la gota que había colmado el vaso demasiado lleno por el maltrato del que ya desde hace muchos años está siendo objeto la Criminología, víctima de una visión maniquea que la ubica unas veces como hermana pequeña del Derecho penal y, otras, como mero accesorio en la investigación de los delitos por la vía de la criminalística. Pusimos como ejemplo de ello el hecho de que haya una evidente falta de compromiso por parte de las administraciones públicas catalanas a la hora de asumir en el mercado laboral institucional a unos profesionales perfectamente cualificados para asumir los retos derivados de las necesidades de la población en cuanto a la gestión de la seguridad ciudadana y la percepción de inseguridad, tanto en lo referente al diseño, la gestión y la evaluación de los planes de actuación en estos ámbitos, como con respecto a su prevención, incluyendo la detección de las amenazas, su análisis y la gestión de los riesgos que se derivan. Desde nuestra visión profesional, pero al mismo tiempo también académica, afirmamos que la Criminología no se centra exclusivamente en el delito, sino al contrario, abarca también la detección de las amenazas, su análisis y los riesgos que deriven, su predicción, reacción y gestión.
También trasladamos las demandas que frecuentemente nos llegan provenientes de los estudiantes en el sentido de que observan una constante reiteración de contenidos y una frecuente insistencia en reducir la visión de la Criminología, subordinándola y minusvalorandola.
A tal efecto, nos congratuló el compromiso del Director General d’Universitats de buscar soluciones a esta falta de reconocimiento de la profesión en el sector público y también, en la medida de sus posibilidades, en la sociedad en general.
En conclusión: el Grado en seguridad seguirá su desarrollo con el apoyo de la Dirección General de Universidades y de la UB, con el compromiso adquirido por parte de esta Universidad de reformular el diseño inicial para no entrar en conflicto con la Criminología. Por nuestra parte estaremos muy atentos al desarrollo del mismo y haremos todo lo posible por evitar que los titulados y estudiantes en Criminología se vean afectados y la ciencia criminológica sea menospreciada. Lo haremos con la ayuda de toda la comunidad criminológica, a la que queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por el apoyo que estamos teniendo estos días. El resto de demandas quedaron ciertamente soterradas por el peso del problema suscitado por el proyecto de Grado en seguridad, pero confiamos en que ésta sea una oportunidad aprovechada para avanzar en el mejor diseño y adecuación de los estudios y en el reconocimiento profesional que tan justamente reivindicamos."

martes, 12 de marzo de 2013

La Universidad de Barcelona pacta acabar con las oportunidades laborales de los criminólogos


Reproducimos a continuación el comunicado de la Asociación Catalana de Criminólogos, colgado en su web (www.criminologos.org) esta tarde:

La Universidad de Barcelona ha decidido que los titulados en Criminología que ella misma forma, y ​​que han accedido a los estudios balsa en la información que sobre salidas laborales en los ámbitos de seguridad pública y privada ella misma proporciona, no están capacitados para desarrollar realmente estas tareas profesionales.

Por esta razón ha decidido crear una nueva titulación, en colaboración con el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña, organismo dependiente del Departamento de Interior de la Generalitat de Cataluña, que sin aportar nada nuevo y ni mejor a lo que ya se hace en diversas titulaciones de Grado en Criminología disponibles, formará a los futuros cuadros de mando de los cuerpos policiales, penitenciarios y directivos de seguridad privada, especialistas en comunicación relacionada con la seguridad, la prevención y la delincuencia, así como en el análisis de la seguridad y las tareas de formación académica e investigación científica en el ámbito de la seguridad. Es decir, aquello para lo que ya están preparados los criminólogos y los que todavía no se les ha dado suficientes opciones para devolver a la sociedad el beneficio derivado de los conocimientos adquiridos con un notable esfuerzo no sólo personal sino también, y esto es muy importante, social, si nos atenemos al coste derivado del gasto público que supone cada estudiante universitario.

En resumen, la Universidad de Barcelona y el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña desprecian los criminólogos, titulados universitarios especialmente preparados para hacer una tarea útil y necesaria. Prefieren crear una nueva titulación que no aporta nada nuevo pero sí generará beneficios económicos por la vía de las nuevas matriculaciones y dará utilidad y sentido a una institución, el ISPC, infrautilizado debido a los recortes y la imposibilidad de convocar oposiciones que rellenen sus aulas.

La ACC no puede dejar pasar este atentado a los intereses legítimos del colectivo de profesionales criminólogos en Cataluña, por esta razón hemos dirigido una carta a los responsables de las instituciones implicadas en este despropósito, comunicándose les nuestra firme oposición al proyecto. A continuación la reproducimos para que tengáis constancia.

Los destinatarios principales de nuestra carta de rechazo han sido el Rector Magnífico de la Universidad de Barcelona, ​​Dr. Dídac Ramírez i Sarrió, el Decano de la Facultad de Derecho, Dr. Enoch Albertí Rovira, y la Directora del Instituto de Seguridad Pública de Cataluña, Sra. Núria Aymerich y Rocabert. Asimismo, a efectos de información, nos hemos puesto en contacto también con el Consejero de Interior, Excmo. Sr. Ramón Espadaler i Parcerisas, el Director General de Universidades, Sr. Lluís Jofre Roca, y también con la ANECA, institución que en última instancia debería dar validez al nuevo título de grado en seguridad.

El texto de la carta lo tenéis a vuestra disposición a continuación:


La Asociación Catalana de Criminólogos ha tenido conocimiento de que el pasado 21 de febrero se celebró una reunión en la Dirección General de Universidades para la creación de un grado de seguridad que se impartiría en el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña en colaboración con la Universidad de Barcelona y que estaría abierto tanto a estudiantes que han aprobado las PAU como policías que cumplen las condiciones de acceso a la Universidad. Esta titulación habilitaría el acceso a cargos de responsabilidad a la policía de Cataluña. Dos universidades públicas catalanas (Universidad Autónoma de Barcelona y Universidad Pompeu Fabra) participaron inicialmente en este proyecto pero ya se han desvinculado.

En relación con esta iniciativa la ACC hace las siguientes consideraciones.

En primer lugar queremos felicitar a los promotores del proyecto por haber entendido que, tal y como ya hacen numerosos cuerpos policiales y penitenciarios en toda Europa, tanto sus mandos como sus agentes deben recibir una formación universitaria consecuente con las importantes tareas profesionales que desarrollan. Una formación que les convierta, ya desde el principio, en especialistas en el mundo de la delincuencia, en su análisis y en la comprensión de sus causas así como en los métodos más eficaces de prevención, estudio y explicación de la conducta delictiva, que los hagan más eficientes y competentes vez que faciliten a sus organizaciones poder incorporar mecanismos de respuesta a la delincuencia de base científica y los métodos y herramientas de intervención dirigidos al tratamiento de la conducta delictiva en sus más diversas formas de manifestación.

Todas estas razones nos llevan a concluir que una formación de nivel universitario específicamente dirigida al mundo de la delincuencia es necesaria y sumamente oportuna, pero no obstante no podemos estar en absoluto de acuerdo con la creación de una nueva titulación puesto que actualmente hay en Cataluña cinco universidades públicas que ofrecen la titulación de Grado en Criminología (Universidad de Barcelona, ​​Universidad Autónoma de Barcelona, ​​Universidad Pompeu Fabra, Universidad de Girona y UOC), además de otra privada (Universidad Abat Oliva).

La creación de un nuevo grado de seguridad no tiene ningún sentido ni justificación ya que la base científica de unos estudios relativos a la seguridad pública es, ineludiblemente, la de la ciencia criminológica. La cobertura académica de esta ciencia, a nivel docente y de investigación, ya queda plenamente asegurada por la existencia de los diversos títulos de grado en criminología existentes en Cataluña.

En este momento más de 1200 alumnos cursan los estudios de Grado de criminología en las universidades públicas catalanas [1], y han accedido a estos estudios en buena medida inducidos por la información relativa a las salidas laborales en los diversos ámbitos de la seguridad pública y también de la privada. Esta información les ha sido suministrada por las propias universidades y por la Dirección General de Universidades. Una cantidad cercana a la anterior son los licenciados en criminología que ya finalizaron sus estudios o se encuentran cursando este año académico el último curso de la titulación que precedió a los actuales grados.

La propuesta de creación del grado de seguridad contempla también la previsión de una formación adecuada para que los futuros titulados puedan desarrollar las tareas propias de la dirección de seguridad privada, la gestión de las políticas públicas de seguridad, la experiencia en seguridad a los medios de comunicación o la docencia e investigación académica en la seguridad. No obstante la formación necesaria para tales fines queda suficientemente recogida en los diferentes programas de Grado en Criminología ya existentes y las salidas laborales asociadas también se contemplan en los programas informativos antes mencionados.

A la vista de los datos sobre titulados universitarios en criminología a las que hacíamos mención más arriba, podemos afirmar que en Cataluña hay una masa crítica suficiente de especialistas en el mundo de la seguridad formados en sus universidades que hace viable que cualquier cuerpo de seguridad policial o penitenciario, público o privado, pueda buscar buenos candidatos para sus cuadros de mando.

Por otra parte esta masa crítica de titulados universitarios especializados en la seguridad puede estar interesada en alcanzar el nivel de experiencia que conviene en determinados ejercicios profesionales. Unos niveles formativos de especialización que deben ser alcanzados al finalizar los estudios de grado y los que sí consideramos hay una oferta insuficiente.

En base a criterios de racionalidad de los recursos económicos, materiales y humanos no resulta en absoluto sostenible ni defendible la creación de una nueva titulación que de forma redundante se sume a una ya muy elevada oferta formativa en criminología y seguridad, aún más teniendo en cuenta que buena parte de las titulaciones existentes contemplan una mención específica de seguridad o de seguridad y prevención, en función del itinerario académico escogido por el alumno.

Finalmente, y atendiendo a todo lo que hasta ahora hemos descrito, como asociación profesional representativa del colectivo de titulados universitarios en criminología en Cataluña, expresamos nuestro más firme rechazo a la creación de un grado en seguridad dado el agravio que su implementación representaría para los graduados en criminología y el derroche que supondría unos recursos públicos siempre limitados.

Nota final: Conviene dejar constancia de que los argumentos que nos han servido para valorar como adecuada la formación universitaria especializada en el mundo de la delincuencia de los mandos y agentes policiales y penitenciarios, que está en la base de la iniciativa a la que nos oponemos, han sido estrechos, casi en su literalidad, del Complemento europeo al título universitario de Criminología y del Real Decreto 858/2003, de 4 de julio, de creación del título oficial de Licenciado / a en Criminología.



[1] Este cálculo se ha realizado con información suministrada por las propias universidades que ofrecen los estudios de Grado en criminología. La tasa de titulados se situará a partir de este curso académico entre los 250 y los 300 nuevos criminólogos anuales. Se excluye en la UOC, donde en el curso 2012-2013 aproximadamente unos 700 alumnos están cursando estos estudios, por las peculiaridades supraterritoriales de su modelo docente.

miércoles, 27 de febrero de 2013

¿Avances en Criminología? ¿Criminología del siglo pasado?

Escribo esta entrada al blog a raíz de la revisión de los eventos criminológicos de este año en España. De este repaso destacaré tres "congresos internacionales": Primer Congreso Internacional de Criminología, Derecho Penal y Derechos Humanos de la Universidad de Sevilla; III Congreso Internacional de jóvenes investigadores en Ciencias Penales de la Universidad de Salamanca y Primer Congreso Internacional de Criminología de la Universidad de Murcia.

El análisis general nos indica que "venden" mucho las palabras internacional y criminología, aunque el contenido no tenga nada de estas dos palabras. La organización de estos congresos, si no cumple con las expectativas, hará que la imagen que tenemos de la Criminología en España a ojos de cualquier criminólogo de países de nuestro entorno sea la de una Criminología anclada en el siglo pasado.

El primer congreso analizado es el Congreso Internacional de Criminología, Derecho Penal y Derechos Humanos de la Universidad de Sevilla que se celebrará los próximos 14, 15 y 16 de marzo. El enlace al programa se puede encontrar en http://es.scribd.com/doc/123818965/DIPTICO-1. Y del análisis se desprende que es un Congreso en el que no se admite la presentación de ponencias, por lo que es un Congreso cerrado, en el que está a criterio de la organización su contenido. No se enriquece con lo que se pueda aportar por parte de investigadores actuales en materia criminológica. De todas las ponencias o mesas redondas no he conseguido encontrar ninguna que sea criminológica, todas pertenecen al Derecho, tanto por los ponentes, como por el contenido de las mismas, a excepción de la del Profesor Vicente Garrido ("No delinquirás: actualidad de la Criminología Positiva"). Ninguna de las ponencias o mesas redondas tiene algo que ver con aspectos internacionales, a no ser que los ponentes diserten en inglés. Por lo que este Congreso debería llamarse: "Congreso Nacional de Derecho Penal".

El segundo de los Congresos analizados en el III Congreso de Jóvenes Investigadores en Ciencias Penales que se celebrará en Salamanca los próximos 17 y 19 de junio en Salamanca, ciudad que siempre merece la pena visitar, o incluso vivir en ella. El enlace al congreso es el siguiente: http://eventum.usal.es/event_detail/653/detail/iii-congreso-internacional-de-jovenes-investigadores-en-ciencias-penales . Este Congreso se encuentra en la fase de admisión de comunicaciones dentro de los siguientes apartados: Ciencias Penales y TIC, Teoría del delito y de la pena en el moderno Derecho Penal; y el moderno discurso político criminal. Mi principal crítica, transmitida al Director del mismo, es ¿dónde ubicamos a la Criminología?, imagino que en Ciencias Penales. Otro claro ejemplo de Congreso anclado en el siglo pasado. Pero que trata de modernizarse abriendo un plazo de presentación de comunicaciones. Y este sí es internacional, pretende potenciar las comunicaciones Iberoamericanas, existiendo la posibilidad de presentar comunicaciones en streaming. El Congreso debería llamarse "Congreso Internacional de Jóvenes Investigadores en Criminología, Derecho Penal y ciencias afines", por ejemplo, siempre que se admitan comunicaciones del campo de la Criminología.

El tercero de los Congresos es el Congreso Internacional de Criminología Universidad de Murcia. Disponible en el link: http://eventos.um.es/event_detail/652/programme/primer-congreso-internacional-de-criminologia-universidad-de-murcia-cicum.html Este congreso parece ser que puede hacer honor a ser Internacional porque la conferencia inaugural es del Profesor David Farrington, y en inglés. Es un congreso, como el primero, en el que el programa es cerrado, y es ahí donde radica mi crítica: este programa, sin incluir fecha, puede pasar por cualquiera de los celebrados en España hace diez años. Una llamada de atención merece la mesa sobre "Implicaciones Criminológicas del TDAH", donde los ponentes son dos profesores de Derecho Penal, mejor llamarlo "Aspectos Penales del TDAH", desde mi humilde opinión.

Como conclusión quería dejar claro que entre todos los que nos encontramos en el mundo criminológico, si queremos que esta Ciencia avance, debemos pensar mucho a la hora de organizar un evento, más si lo hacemos con palabras tan rimbombantes, el contenido del mismo, porque esta es la imagen de nuestra Ciencia en nuestro país.

Abel González